El autoretrato
Que mierda.
A veces hay tantas cosas que decir y pocas palabras para expresarse.
Hoy es uno de esos días gloriosos para escuchar un buen blues con una chela helada y la luz apagada.
Si señores. Terminé mi cuadro.
Le puse agua de mar traída de Sinemorets, un poquito de sangre y todos los colores de la amistad. Varios brochazos de JB con coca cola, trazos maestros de deseos e historias de toda índole. Mucho limón y miel de ojo. Mucho tiempo, mucho amor y mucho esfuerzo. Algo de lenguaje soez glamouroso y otro poco de dicterios sin sentido batidos con clara de dos huevos. Besos robados, bocanadas, conversaciones, acordes y miles de momentos chingones. Colores pardos y chillantes. Obscuros y claros. Algunos felices, y otros… desesperados y tristes. Polvo de estrella, risas azules, Café color Tacuba, chiflidos pelirojos y rasguños morados.
Le puse mil madres más, pero no puedo decirles todo, porque además lo que cuenta es la imagen final. El chiste es que disfruten de la obra. No sé si mi madre la quiera para el refri, de todas maneras no se la iba a dar.
La mezcla en la paleta era infinita gracias a todos ustedes. Lo hice para y con todos ustedes. Lleva mucho de mi. En su mayoría aciertos, pero los suficientes errores para que sea perfecto.
No lo puedo dejar aqui, me lo tengo que llevar porque está pintado en mi. Lo he pintado ahí por eso, para llevarme toda la historia. Perdón si he dejado el taller hecho una cagada, pero era la única manera de que supieran que ya he terminado.
Hasta siempre.
EGA

genial.. tq
Comment by Ana — November 15, 2007 @ 5:15 am